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(life)style, Coming of age

GRACIAS, 2016.

Y siguiendo con la lista de cosas que aprendí este año…

  1. Que tú le llames “mejor amigo” no significa que te lo van a decir de vuelta.

Auch, esta se escucha muy feo, pero es la verdad. Me caracterizo por encariñarme bien rápido con las personas, supongo que porque me gusta conocerlas antes de juzgarlas. Así van evolucionando las amistades y las relaciones,  tú empiezas a depositar tu confianza en alguien que quizás no te considera o te aprecia de la forma que tú lo haces.

  1. Para renacer no hay de otra más que quebrarse. Y NO ESTÁ MAL.

Y me repito ese “No está mal” mil veces. Mientras los primeros seis meses del año estuvieron increíbles, los otros seis fueron definitivamente un desafío. Siento que me perdí un poquito a mí misma, pero no tenía de otra, porque estaba en un proceso de reafirmar muchas cosas de mi vida, tanto por las buenas como por las malas.

  1. Somos responsables de lo que decimos, pero no de cómo lo interpretan los demás.

Esta la aprendí en uno de mis últimos días de Colombia y jamás se me va a olvidar. Cuando haces un intercambio a otro país, sucede algo llamado choque cultural del que me hablaron mucho antes de irme pero no lo entendí bien hasta que me tocó vivirlo. No es difícil de comprender: es cuando tu cultura choca con la otra. Sin embargo,  lo que a mí me sorprendió, fue la intensidad de ese choque. Diferencias que no se logran resolver y se van acumulando hasta que un día ya no puedes ignorarlas. Como sea, me di cuenta de que yo había hecho y dicho cosas que para mí estaban bien o normal y para otras personas no, pero eso ya no era mi culpa, era parte del choque cultural, de la sensación de lost in traslation.

  1. Para valorar hay que perderlo primero.

Estoy leyendo este libro de Isabel Allende que se llama “El Reino del Dragón de Oro” y entre las muchas historias que se ven entrelazadas, hablan de los budistas y cómo logran desprenderse del mundo material y superficial a través de la espiritualidad. Ellos son las únicas personas de las que tengo certeza que valoran todo lo que tienen –y lo que no- sin la necesidad de perderlo. Sin embargo, yo no estoy en ese nivel de sabiduría, y este año tuve que cometer mil errores, meter la pata infinidad de veces y sufrir en ratos para descubrir lo afortunada que soy de llevar la vida que tengo.

  1. Las respuestas a veces están en frente, solo hay que saber leerlas.

También tiene que ver con el hecho de que no queramos leerlas. Como les decía antes, los meses que acaban de pasar fueron difíciles para mí, y yo sabía bien por qué era, incluso se los conté en este post. Estaba triste pero nunca hice nada al respecto. En lugar de ello, me dejé hundir hasta que ya no pude más.

  1. La gente no cambia por los demás, cambia por ellos mismos.

No, no lo hacen. H nunca dejó de ser H, aunque lo intentó por Babi. Y aunque este solo es el ejemplo de una película, no se aleja tanto de la realidad. Los demás pueden inspirarnos a cambiar, pero si no nos nace hacerlo, no lo hacemos, no importa cuánto tiempo pase. Punto.

  1. Poner muchos límites es un límite que no te puedes permitir.

Este año tuve muchas primeras veces. Hice muchas cosas que jamás planeé como tal, incluso aunque soy una intensa organizando todo. Por ejemplo: la primera vez que me iba de intercambio, la primera vez que dormía en un hostal, la primera vez que tenía una colaboración importante en el blog, etc. Antes de entrar a la universidad, creo o más bien que me puse muchos límites con excusas tipo “Yo no soy así” “Nunca lo he hecho” “No sé cómo hacerlo” “No sé si pueda”, y me detuvieron de disfrutar muchas cosas. Este año le solté poquito a esa manía por querer controlarlo todo y agradezco haberlo hecho, porque me dejé vivir más.

 

 

Seguro que aprendí muchas más cosas, pero estas son probablemente las más significativas que espero le sirvan a alguien aparte de mí.

Y para terminar: 2016, fuiste como una ola que me revolcó mil veces pero al final, aprendí a dominar. Te odié, te amé, me hiciste sufrir mucho pero también me pusiste personas bien bonitas en el camino. Jamás habrá otro año como tú y lo agradezco.

 

Gracias a todos por acompañarme durante este año 🙂

 

-Sofía.

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3 Comments

  • Reply Claudia Gabriela Tena Avalos

    Bien dicho para adelante que lo pasado ya se fue y es mejor levantar la vista y seguir disfrutando del paisaje que es la Vida ❤

    diciembre 30, 2016 at 1:55 pm
  • Reply Alex

    ¡AMO COMO ESCRIBES! <3 Cada día entraba a ver si habías publicado esta segunda parte, feliz año nuevo. Saludos desde HMO 🙂

    diciembre 31, 2016 at 4:23 pm
    • Reply sofindie

      Hola Alex! Muchas gracias por leerme y me alegro de que te haya gustado! Espero que tengas un increíble año nuevo, porque te lo mereces 🙂 Besos hasta allá!

      enero 1, 2017 at 6:58 pm

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